En una apacible calle secundaria de Ses Salines se encuentran estas tres fantásticas viviendas adosadas, que destacan por su encantadora fachada tradicional mallorquina y un interior contemporáneo bañado en luz natural y combinaciones modernas. Desde todas las plantas se contemplan unas vistas inigualables que se extienden sobre el paisaje rural hasta el mar y la isla de Cabrera.
La planta principal acoge una amplia zona de estar-comedor, ideal para el día a día o para recibir invitados, con acceso directo a una terraza exterior. La cocina de concepto abierto está equipada con tecnología de última generación: electrodomésticos Miele y Bora, un sistema de agua potable con cuatro funciones de Borg [amp;] Overström, un frigorífico tipo Side-by-Side, vinoteca empotrada, frigorífico adicional y cafetera integrada.
En la primera planta se distribuyen tres dormitorios con grandes ventanales de suelo a techo que inundan las estancias de luz. El dormitorio principal dispone de baño privado, mientras los otros dos comparten un baño completo. Un pequeño rincón de lectura en la parte superior de la escalera añade un toque acogedor, desde donde se accede a una espaciosa azotea con cocina exterior y una sala de almacenamiento, perfecta para disfrutar de reuniones al aire libre.
El sótano ofrece un cuarto dormitorio con baño en suite, un patio que aporta mucha luz frescor y ventilación natural desde el cual se puede acceder a la zona de piscina, además de una zona de lavandería, un aseo de cortesía y una sala versátil de 27 m², apta para convertirse en gimnasio, sauna con ducha, bodega o sala de cine y juegos.
La propiedad suma aproximadamente 137 m² de terrazas. El confort está garantizado durante todo el año gracias al sistema de calefacción por suelo radiante, el aire acondicionado y sistemas de ventilación de alta tecnología. Otros elementos destacados son el sistema de domótica, un sistema fotovoltaico instalado en la azotea y un garaje privado con capacidad para dos vehículos.
Ubicadas a solo unos pasos de la animada plaza principal de Ses Salines, con su oferta de restaurantes, tiendas y mercado semanal, estas viviendas representan una opción perfecta para quienes buscan calidad, estilo y ubicación en el sureste de Mallorca.
La colonia de San Jordi con sus innumerables playas y restaurantes se encuentra a tan solo 4 kilometros de distancia.



















































